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La adolescencia normal

  • Foto del escritor: Jordi Abarca
    Jordi Abarca
  • hace 15 horas
  • 4 Min. de lectura

El término “Síndrome de la adolescencia normal” fue acuñado por dos figuras clave del psicoanálisis argentino: Arminda Aberastury y Mauricio Knobel, reconocidos mundialmente por sus aportes al estudio de la etapa juvenil.


En su obra La adolescencia normal: un enfoque psicoanalítico describen esta etapa como un conjunto de conductas inestables y conflictivas, caracterizadas por la búsqueda continua de identidad, cambios de humor, aislamiento y rebeldía. Estas manifestaciones, lejos de ser patológicas, resultan necesarias para superar los duelos por la infancia y alcanzar la madurez.



La adolescencia es una etapa del ciclo vital que implica un constante proceso de transformación. Se producen cambios físicos, biológicos e intrapsíquicos que generan desequilibrios, inestabilidad y conflictos.


El término adolescencia proviene del latín adolescentia, que significa “el que está en crecimiento”, aludiendo a la transición entre la infancia y la edad adulta.


El adolescente no sólo debe enfrentarse al mundo adulto, para el cual aún no se siente preparado, sino también desprenderse de su mundo infantil, donde vivía en una relación de dependencia, con necesidades básicas satisfechas y roles claramente establecidos.


Se trata de una etapa atravesada por conflictos, intensa pasión, llanto, enfados, búsqueda de libertad, ideales y nuevos valores. Uno de los desafíos principales es la construcción de la identidad.


¿Qué es la identidad?

La identidad puede definirse como el conjunto de características, valores, creencias, experiencias y rasgos que hacen que cada individuo sea único y diferente a los demás. Incluye la manera de pensar, la orientación sexual y la forma de vincularse con el mundo.


¿Qué es la crisis de identidad en la adolescencia?

Es un período caracterizado por una profunda sensación de confusión. Los adolescentes se enfrentan a una lucha interna en la que se preguntan quiénes son realmente y qué lugar ocupan en el mundo.


Este proceso puede generar en los adultos ansiedad y desesperación. Muchos padres pueden sentirse culpables o temer que algo malo les ocurra a sus hijos.


Para acompañar a los adolescentes, los padres necesitan encontrar una nueva manera de vincularse saludablemente con ellos. No es un proceso sencillo, ya que el adolescente fluctúa entre la dependencia y el deseo de independencia. Puede anhelar ser adulto y, al mismo tiempo, sentir miedo. Es un momento crucial, una etapa decisiva dentro del proceso de desprendimiento que comenzó en el nacimiento.


¿Qué pueden hacer los adultos?

Es fundamental que los adultos acompañen, creando un marco de referencia a partir del cual los jóvenes puedan sentirse seguros para emprender este proceso de cambio constante.


Es importante comprender que a los adolescentes les cuesta expresar que necesitan apoyo, ya que pueden sentir que esto invalida su construcción de autonomía.


Manifestaciones del “síndrome de la adolescencia normal”

Según Aberastury y Knobel, las manifestaciones más relevantes son:

1. Búsqueda de sí mismo y de la identidad: el objetivo central de la etapa.

2. Tendencia grupal: sobredependencia del grupo de pares como refugio de seguridad.

3. Necesidad de intelectualizar y fantasear: uso del pensamiento abstracto y la imaginación para manejar la ansiedad frente a las exigencias externas.

4. Crisis religiosas: oscilaciones entre el ateísmo extremo y el misticismo fervoroso. (Para profundizar en esta temática puede verse la película Los domingos dirigida por Alauda Ruiz de Azúa)

5. Desubicación temporal: vivencia del tiempo con urgencias desmedidas o postergaciones irracionales.

6. Evolución sexual: descubrimientos y manifestaciones en el plano de la sexualidad genital.

7. Actitud social reivindicatoria: conductas de rebeldía o confrontación frente al orden establecido.

8. Contradicciones sucesivas en la conducta: inestabilidad que puede ir de la pasividad a la hiperactividad.

9. Separación progresiva de los padres: distanciamiento necesario para lograr autonomía.

10. Fluctuaciones del estado de ánimo: cambios bruscos entre euforia y tristeza.




Los duelos de la adolescencia


El duelo es un proceso psicológico y natural frente a una pérdida significativa, que implica dolor emocional, físico y cognitivo.


Según Aberastury, en la adolescencia se elaboran cuatro duelos fundamentales:

1. Duelo por el cuerpo infantil:

El adolescente debe aceptar la pérdida del cuerpo infantil frente a las transformaciones hormonales y físicas. Cambios como el acné, crecimiento acelerado, desarrollo sexual, pueden generar confusión o enojo. La pérdida es doble: se despide del cuerpo de niño para adquirir uno más cercano al adulto, lo que también implica una transformación psíquica.


2. Duelo por la identidad y el rol infantil:

Debe renunciar a la dependencia infantil y comenzar a asumir responsabilidades nuevas. Ya no será el niño que fue, y debe aceptar ese cambio definitivo para construir un nuevo rol.


3. Duelo por los padres de la infancia:

Se produce una desidealización de los padres. Aquellas figuras perfectas e incuestionables comienzan a mostrarse humanas, con límites y defectos. Este proceso puede generar conflictos, pero es necesario para la estructuración psíquica y la construcción de identidad.


Knobel habla de una “ambivalencia dual”: tanto los hijos como los padres atraviesan su propio duelo. Los adolescentes renuncian a los padres idealizados; los padres, al niño que fueron sus hijos.


Aceptar este cambio no implica abandonar, sino transformar profundamente el vínculo familiar.


4. Duelo por la bisexualidad infantil:

Se refiere a la pérdida de la indefinición sexual propia de la infancia. El adolescente debe comenzar a definir la dirección de su deseo, muchas veces bajo presiones sociales o familiares.



El poder de la publicidad digital


Las empresas consideran a los adolescentes un público atractivo y rentable. A través de la publicidad digital, redes sociales e influencers, influyen en sus hábitos de consumo, autoestima y construcción de valores.


Los principales riesgos incluyen:

●      Impacto en la salud mental y la autoestima

●      Creación de estereotipos

●      Formación de valores centrados en el consumo

●      Influencia en la construcción de la identidad


Para terminar este artículo quiero compartir un pequeño fragmento del libro La adolescencia normal: un enfoque psicoanalítico:


“El adolescente atraviesa por desequilibrios e inestabilidad extremos. Lo que configura una identidad semipatológica, que ha denominado “síndrome normal de la adolescencia”, que es perturbado y perturbador para el mundo adulto, pero necesario, absolutamente necesario, para el adolescente, que en este proceso va a establecer su identidad, que es un objeto fundamental de este momento vital”.

 
 
 

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